Una web necesita siempre de una cierta estructura porque de lo contrario solamente será una colección de páginas y entradas. Tanto por Google como por los usuarios. Por un lado, estos últimos necesitan de una estructura que les guíe para hacer clic de una página a otra. Y por otro, Google la necesita para clasificar y determinar el contenido más importante.

En este breve artículo quiero enseñarte cuáles son los factores más importantes para tener una estructura que sea beneficiosa tanto para los usuarios como para Google. Pero antes, contestaremos a una pregunta.

¿Por qué es importante la estructura de una web?

Estructurar una web es de gran importancia en términos de usabilidad e indexación. Muchos sitios carecen de una estructura decente que guíe a usuarios al producto que están buscando o a consumir cada vez más contenidos, de modo que al final, lo que se resiente es la rentabilidad de la misma.

Aparte de eso, tener una estructura clara ayuda a que Google pueda indexar mejor la web. De aquí en adelante, os voy a explicar qué podéis hacer y cómo hacerlo.

Importancia para la usabilidad

Como ya os he comentado, la estructura de una web es de gran importancia para la experiencia de usuario. Si los usuarios son capaces de encontrar los productos y la información que están buscando, las posibilidades de que terminen convirtiéndose en leads o clientes aumentan considerablemente. En otras palabras, les ayudarás a guiarse por la “tienda” indicando dónde están los productos.

Para esto, la navegación debe ser fácil. Necesitas clasificar los productos de una forma que sea fácil de encontrar. Los nuevos usuarios tienen que ser capaces de saber qué estás vendiendo. Para guiarte en eso tienes los Tree Test y Card Sorting, técnicas de usabilidad para determinar dónde debe ir el acceso al contenido.

Importancia para SEO

La estructura de una web es en mi opinión uno de los factores de rankeo más importantes del SEO. Se empieza por aquí y se sigue enlazando el contenido, tanto interna como externamente. Para entenderlo mejor hay dos razones principales:

Ayuda a que Google entienda tu web

La forma en la que organizas una web es la que le dará a Google pistas sobre dónde encontrar el contenido más importante. Es decir, entender qué es lo importante, qué puedes resolver a los usuarios y devolverlo a los resultados de búsqueda.

También determina la facilidad con que un motor de búsqueda encontrará e indexará el contenido de ciertos productos, por lo que una buena estructura podría llevar a una mayor clasificación.

Te evitas competir contra ti mismo

En tu web puedes tener productos o artículos muy parecidos. Piensa en una tienda que venda productos de cocina. Para ti a nivel usuario, cada producto es diferente pero para Google no, porque no puede saber cuál es más importante.

Estarías compitiendo contra ti mismo, por lo que debes informar a Google cuál consideras más importante. Para ello necesitas una buena estructura de enlazado interno y una estructura de taxonomías (la imagen de aquí abajo es la estructura de Amazon).

arquitectura amazon

¿Cómo configurar la estructura de una web?

Primero explicaré cómo es una estructura ideal para una web, y luego cómo puedes conseguirlo.

La estructura de una web tiene que ser como una pirámide. En la parte superior tiene que estar tu pagina de inicio, la home, y debajo hay varias páginas de categoría. Para webs más grandes, uno tiene que hacer subcategorías o taxonomías personalizadas. Y una vez dentro de las categorías, y subcategorías, el número de publicaciones o páginas de producto.

1. Dividir las páginas en categorías

Se trata de hacer la web más accesible. Para ello piensa en las categorías de la web. Si una de ellas es demasiado grande porque estás cargando mucho contenido, es que el menos, podrías dividirla en dos principales.

Una buena regla que a mi me gusta seguir para el tamaño de las categorías es que ninguna de ellas sea más del doble del tamaño de cualquier otra. Así que si es tu problema, tal vez tienes que plantearte dividirlas y hacerlas todavía más exactas para que la popularidad del contenido que queda por encima pueda distribuirse correctamente.

2. Estructura de enlaces internos

La estructura de enlaces es uno de los factores más importantes para SEO. Teniendo en mente la pirámide de la que hablaba antes, cada página tiene que enlazar a sus subpáginas. Y viceversa, todas las subpáginas tienen que enlazar a la parte superior de la pirámide, por lo que tiene que haber un contenido muy importante en la parte superior de la pirámide. Es el denominado de piedra angular.

Esto es así porque enlazando aquellas páginas relacionadas según su contenido, aumentas la posibilidad de que tu web se clasifique para ese tema. Del mismo modo, estarás mostrando lo que está y lo que no relacionado, tanto a Google como a los usuarios. Si te interesa aquí te dejo unas técnicas de optimización.

3. Taxonomías y etiquetas

En WordPress por ejemplo, hay dos formas de agregar taxonomías. Por un lado puedes usar las categorías (que te darán la estructura tipo pirámide) y por otro etiquetas. La web se beneficiará si añades las etiquetas correctas. Piensa cuáles complementan a las categorías y añádelas para que Google pueda entender mejor a qué te dedicas.

La diferencia estará en estructura que quieras conseguir. Las categorías son jerárquicas, pueden tener subcategorias o sub-subcategorías, mientras que las etiquetas no tienen esa jerarquía. Trata de no crear demasiadas etiquetas porque si cada artículo/producto recibe una nueva etiqueta, no estarás estructurando nada. Procura que se utilicen a menudo, tanto como sea posible, agrupando lo que sea realmente similar.

4. Contenido angular

Las páginas de contenido importante se denominan comúnmente páginas de piedra angular. Por ejemplo, para una agencia SEO, los contenidos que traten ese tema son los más importantes porque es el que refleja quién eres y qué haces. Centrarse en este tipo de contenido y crear otros relacionados podría ser una buena estrategia.

Cómo he comentado anteriormente, los artículos de piedra angular tienen que estar relativamente altos en la estructura de la web, centrándose en las palabras clave principales y competitivas. Si piensas en cuatro páginas que te gustaría que se leyeran de tu web, esas tienen que ser las de contenido angular, porque en la mayoría de casos, la página principal enlazaría a estos artículos. Pero tampoco te pases, escribe como mucho cinco de estos artículos.

Las páginas de categoría o las de etiquetas que hemos mencionado anteriormente podrían ser estos contenidos de piedra angular. No hace falta que sean artículos de blog, por lo que, si decides optimizarlas, empieza por agregar un texto introductorio sobre lo que los usuarios van a encontrarse. Que sea convincente e invite a seguir navegando.

Consejos prácticos

La estructura de una web es dinámica. Puede cambiar con el paso de los años, y tiene todo el sentido del mundo que para entonces, tu estructura también lo refleje. Cuando no piensas en la estructura y solamente en el contenido, tus productos/artículos podrían no encajar con la navegación y la coherencia de la web, perdiendo al mismo tiempo fiabilidad para el usuario e indexación para motores de búsqueda.

1. Elimina y redirige

Muchas tiendas venden una gran colección de productos (ropa, zapatos, complementos) cada temporada. Los productos antiguos podrían ponerse a la venta por un tiempo pero eventualmente se eliminarán. Si no esperas vender el mismo producto exactamente nuevo, elimínala y en caso de que hayas tenido algunos enlaces valiosos, redirige esa URL.

Redirigirla (hacer un 301) no es tan difícil. Para los que no sois WordPress, solo tienes que descargarte el archivo htaccess e incluirla. Y para lo que sois WordPress, vale tanto está opción como la de descargarte algunos plugins con esta función automática. Yo personalmente recomiendo la primera 😉

2. Pon a prueba tu menú

Cuando el objetivo de la web cambia, probablemente también lo haga el menú. Cuando empieces a reestructurar la web, hacer una presentación visual de la misma, algo así como un organigrama, dará sus frutos, porque tal vez te muestre algunas lagunas.

Empieza por el menú que te molaría tener, con uno o dos niveles, y fíjate en si pueden encajar en las páginas que has creado a lo largo de los años. En este punto encontrarás que algunas siguen siendo validad pero que otras no son tan adecuadas para el menú actual. No te debe suponer un problema. Asegúrate de que las enlazas con las relacionadas, tanto en la web como en el sitemap. De esta manera, tanto Google como los usuarios podrán encontrarlas.

Cuando lo tengas todo, crea una visión general de las categorías y subcategorías. Del mismo modo, los productos/artículos también te ayudarán a reconsiderar la taxonomía de la web. Lo siguiente es responder a una pregunta, ¿las categorías y subcategorías siguen proporcionando una visión general lógica de los productos y contenido de la web?

Quizás, con el paso del tiempo has notado que una fue más acertada que otra o que hiciste muchos artículos sobre un tema. Con esto sólo quiero decir que si una categoría crece mucho más que otras, la pirámide de la web podría quedar fuera de su balance. Piensa en dividirla en diferentes categorías y no te pases de unas ocho principales, además de redirigir las que elimines.

3. Cuéntaselo a Google

Después de todo, tienes que informar a Google de que la estructura de tu sitio ha cambiado. Actualiza el sitemap que tienes en el Search Console.

4. Y con el contenido duplicado, ¿qué hago?

Uno de los problemas más generales de SEO es que el mismo contenido se muestra en varias ubicaciones de la web. Como usuario, no importa, tienes mucho contenido relacionado por el que viniste a la web. Pero un motor de búsqueda tiene que elegir cuál mostrar en los resultados porque no es útil mostrar el mismo dos veces.

Por encima de eso, cuando otros sitios enlazan a su producto, es probable que algunos de ellos enlace a la primera dirección URL mientras que otros enlazan a la segunda. Para solucionar esto, vincula el contenido a una URL o especifícale a Google cuál debe mostrar en qué región.

Esto puedes hacerlo con las etiquetas hreflang, o con un canonical. Sea cuál sea de las dos, ambas tienen sus peculiaridades. Aquí tienes un articulo sobre hreflang para que te guíes un poco.

Conclusiones

Con esto y con mucha paciencia podrás tener una estructura web para SEO perfecta. No olvides las redirecciones, no elegir demasiadas categorías y etiquetas, y que estas últimas estén fuertemente vinculadas a las primeras y se vayan a usar en más de una ocasión. Y lo que es más complicado, escribe contenido que sea de utilidad.