Es normal que cuando hablamos de marketing, centremos nuestro tiempo en campañas, estrategias de redes sociales, places de contenidos. Y sin embargo, a pesar de eso, el 80% de nosotros seguimos cometiendo errores cuando nos ponemos a optimizar la tasa de conversión.

No es culpa de nadie, son las tendencias quienes cambian constantemente, pero si realmente quieres aprovechar todo lo que haces, te dejo algunos errores que tienes que cambiar de inmediato.

1. No tienes objetivos

Has definido una estrategia SEO, has pensado en las redes sociales, en campañas de anuncios, pero no sabes qué harás cuando tengas que optimizar la web que recogerá toda la información. Quiero decir, es importante documentar la estrategia de antemano, y por ejemplo, unos tests A/B son sin duda parte imprescindible de la misma. Define:

  • Qué vas a hacer.
  • Cómo van a ayudar a la empresa.
  • En qué módulos (la página de producto, listado, home).
  • Cuándo (en que momento del proyecto).
  • Dónde (en qué páginas, igual no quieres hacerlo en todas las de producto).
  • Por qué (hipótesis a desarrollar).

Un plan de de optimización web ideal tiene que incluir los diversos procesos que se deben tomar para llegar a una tasa de conversión óptima, así como al objetivo de negocio, su jerarquía en importancia, y lo fácil o difícil que sería llevarlas a cabo.

Tras la ejecución, también es importante documentar los resultados de cada uno de esos tests A/B, así como de los procesos de optimización del mismo. Esto nos ayudará a entender mejor lo que funciona, además de a gestionar mejor los recursos.

2. No evalúas el origen del tráfico

Otro error que la mayoría de empresas cometen es no evaluar sus fuentes de tráfico. Hay muchas campañas que pueden funcionar, pero solamente hay unas pocas plataformas que impulsan tráfico y potenciales clientes.

No evaluar las fuentes de tráfico es no entender la intención del usuario. Y esto afecta tanto en la forma que tienen de percibir la marca, como en la que tienen de interactuar. Por lo tanto, es importante saber de dónde vienen las visitas, ya que esto nos ayudará a evaluar lo que los usuarios esperan ver en la landing page y cómo, para luego optimizarla a conversiones.

Importante además es saber qué dispositivos y navegadores son los más usados.

3. No entiendes a tus usuarios

Probablemente sea uno de los errores más grandes que una empresa puede cometer durante la fase de optimización. El aprendizaje o la identificación de quienes son tus usuarios es lo que te ayuda a comprender cada etapa del embudo de conversión, así como cuáles son las necesidades del mismo, y cómo se les puede satisfacer con nuestros productos o servicios.

Antes de hacer una campaña que lleve a una landing enfocada a conversión, es necesario que anticipemos el estado de animo de los usuarios. Es esto, la racionalización de la demografía ayuda a identificar al público objetivo mucho mejor.

Podríamos dirigirnos a ellos en función de la edad, el sexo, la localización y filtros demográficos más altos como el perfil profesional, y sus intereses o motivaciones de compra.

4. No estás usando datos

Continuando con el punto anterior, es importante que todos los esfuerzos de optimización estén basados concretos. Por ejemplo, imaginad que estamos optimizando la web de una agencia y que solamente 1 de cada 100 usuarios va a la sección de contacto, dificultando que se pueda producir algún lead.

Herramientas como Analytics, UsabilityHub, Usertesting, Crazy Egg y Hotjar nos ayudan a entender la forma en la que nuestros usuarios están usando nuestra web. Todas te dan datos sobre qué secciones obtienen mayor cantidad de interacciones, y cuales están siendo ignoradas, así como el momento preciso en el que estamos perdiendo usuarios, es decir, los puntos de fuga.

Investigar y tirar del hilo es la mejor forma de optimizar de acuerdo a unas expectativas.

5. No dejas espacio entre los test A/B

En su afán por esto de la optimización, hay quienes terminan cometiendo el error de hacer muchos test A/B seguidos sin que se pueda analizar el anterior. Cambian muchas cosas en periodos cortos de tiempo, imposibilitando que los usuarios se puedan acostumbrar a los cambios navegando de forma natural, sin que podamos entender su comportamiento.

La mejor manera de hacer tests A/B es cambiar una cosa y analizar la forma en la que ese cambio está afectando a la implicación de los usuarios y sus conversiones, para después realizar un segundo cambio en caso de que sea necesario. Esta practica puede ayudarnos a ahorrar tiempo y recursos de cara a futuros esfuerzos de optimización

Por otro lado, al hilo de esto, otro error que se comete es concluir la prueba demasiado pronto. Es importante dejar correr el tiempo suficiente para reunir toda la información posible y procesar el comportamiento del usuario. Concluyendo demasiado pronto podríamos dar lugar a una mala interpretación de los datos, y a no ser capaz de sacar conclusiones al respecto.

6. No ves el test A/B en varios dispositivos

Puede sonar una gilipollez pero en realidad hay muchas empresas que se olvidan de comprobar cómo afectan estos test A/B a la navegación en los distintos dispositivos. Esto puede derivarse en no ser capaz de entender por qué un cambio que parecía tan obvio no funcionó como se esperaba.

Con el número de usuarios en móvil creciendo cada vez más por encima de los de escritorio, es importante que nos aseguremos que nuestra landing page es sensible a estos cambios. Usando herramientas como Cross Browser Testing podremos comprobarlo con facilidad.

Resumiendo este punto: Asegúrate de que tus landing pages no sólo se ven bien estéticamente en todos los dispositivos sino que sus funcionalidades siguen siendo tan eficaces como en escritorio. Seguro que no quieres perder un lead porque un CTA no funcionaba en un dispositivo móvil, ¿verdad?

7. No comunicas lo suficiente

La mejor manera de optimizar una web para conseguir más conversiones es saber que es lo que los usuarios están buscando exactamente. Y eso se consigue preguntándoles. El análisis cualitativo es fundamental, cuanto más preguntemos a nuestros usuarios, más sabremos lo que están buscando.

Ya sea con formularios abiertos, cerrados, encuestas o a través de campañas de email, asegúrate que la comunicación forma parte de la estrategia de optimización web que cité en el primer apartado.

Como siempre digo, en esto de optimizar una web no hay un camino que sea igual para todos, hay que entender, experimentar, medir, y volver a experimentar una y otra vez hasta encontrar la combinación perfecta.