En el Inbound Marketing, los contenidos se han situado como una de las formas más rentables y eficientes para crear conciencia de marca, mantener relaciones con el público objetivo e incluso, conseguir nuevos clientes.

Cuando planeamos y ejecutamos de una manera estratégica el Marketing de Contenidos lo hacemos desde un punto de vista de aumentar el tráfico de un sitio web, incrementar la presencia social e incluso desplazar a la competencia ganando su posición de autoridad.

A pesar de que la necesidad de estos planes ha aumentado con el tiempo, más de la mitad de los que los inician no se encuentran satisfechos con los resultados. ¿La razón? Dejar de lado los elementos básicos que en realidad deberían formar tu estrategia de contenidos.

1. Buyer persona

Es el elemento más importante que debe formar parte de toda estrategia de contenidos, saber a quién te estás dirigiendo. Aquí es dónde entra la definición del mercado objetivo y las buyer persona.

Antes de definir cualquier aspecto de la estrategia de contenido, es importante determinar que estás apuntando al mercado correcto. Idealmente el mercado objetivo se define como la demografía general en la que se mueven los usuarios que podrían estar interesados en la compra de sus productos y servicios.

Una vez tenemos los datos demográficos, los usamos para agilizar aún más los datos para definir quienes serán nuestros usuarios ideales, dónde está la persona, qué servicios busca, cuál es su comportamiento en Internet, qué recursos tiene, etc.

Hay que pensar en que una estrategia de contenidos, hay una fase que está orientada a atender a las necesidades e intereses de este tipo de público objetivo, los valores y desafíos a los que se enfrentan y que definen la ventaja competitiva inicial.

Aunque hay que tener en cuenta una cosa: Las buyer persona necesitan ser actualizadas regularmente acorde a las tendencias del mercado.

2. Planificar

El siguiente paso es definir la planificación. La mayoría de veces se inicia un blog con contenidos al azar, sin una planificación que vaya más allá de una semana, sin objetivos específicos para cada post, sin copy para las redes sociales, y muchas otras cosas que se deben cuidar.

Y la verdad es que una estrategia de marketing de contenidos bien definida incluye estudios de mercado, análisis de la clase de contenido consumido por las buyer persona, el tipo de contenidos que podemos usar, las fuentes de información, los tiempos y los días de la publicación de las piezas de contenido para así garantizar que cada pieza añade valor a la meta final. ¿Verdad?

Otro de los errores es asumir que la estrategia de contenidos tiene que ser independiente de todos los demás esfuerzos de marketing, social media, email, ads, SEO, etc. Al contrario, es importante que cada aspecto de la estrategia de contenidos trabaje hacia el mismo objetivo y añada valor a la misma.

3. Producir

El siguiente elemento es producir contenidos de calidad consistentemente según el plan establecido. Es necesario definir una línea de tiempo para la que se creó la estrategia de contenidos y la forma en que se procesa hasta el final de ese período.

Sin embargo, en el “afán” de mantenerse al día, no debemos olvidar que cada pieza tiene que agregar valor de alguna manera, y tiene que ser interesante, entretenida, relevante y contextual a las campañas digitales. Es importante ofrecer una experiencia informativa transparente a los usuarios de hoy en día.

4. Compartir

Es importante distribuir el contenido en los diversos canales para conseguir exposición, redes sociales, newsletters, foros, pero al hacerlo también es importante que todas las plataformas tengan al menos algún segmento de tu público objetivo.

Del mismo modo, cada una de las piezas de contenido creadas debe ser fácilmente compartible. Tenemos que tener los botones de compartir en redes sociales, al principio, al final o durante la navegación, así como dar posibilidades de guardar el contenido, y enviarlo por email. Se tiene que incitar a un intercambio sencillo.

Pero también es importante que en tus esfuerzos de conseguir que ese contenido se comparta, no bombardear al usuario con muchas llamadas a la acción que puedan arruinar la experiencia de lectura. ¿Te acuerdas cuando hable del porcentaje de rebote?

5. Analizar

Otro aspecto importante que juega un papel vital es la analítica. Sin analítica estamos disparando a todas partes, y si hay algo de importante en ella es saber qué resultados traen nuestras acciones porque es importante entender qué contenido funciona mejor y en qué canal para poder sacar el máximo provecho de ello.

El uso de herramientas como Google Analytics puede ayudarnos a entender cómo nuestro mercado objetivo está respondiendo a la estrategia de contenidos que hemos planteado – visitas, origen del tráfico, porcentaje de abandonos, backlinks, y mucho más. Aunque también es importante que no nos dejemos llevar y entendamos qué métricas son importantes para nuestro objetivo final. Algunas preguntas.

  • ¿Quién es tu público?
  • ¿Qué tipo de tráfico esperas?
  • ¿Cómo quieres que el usuario interactúe con el contenido?
  • ¿Cuál es el objetivo final de la acción?

6. Optimizar e improvisar

Si una estrategia de contenidos funciona, guay. Pero si no funciona, la mayoría decidís empezar de cero en lugar de improvisar sobre la ya existente. Como cualquier otra acción de marketing, esto tiene que medirse y optimizarse en consecuencia. Utiliza datos pero no le tengas miedo a improvisar y probar cosas. Hazte camino 🙂

¡Tu turno!

Una buena estrategia de contenidos tiene que estar definida por un calendario en el que se especifiquen unos objetivos claros y los pasos para conseguirlos. Sin embargo, hay que entender que estas estrategias son propensas a cambiar con mucha frecuencia para coincidir con los intereses del público objetivo. Y tú, ¿qué crees que es importante en una estrategia de contenidos?