No me puedo quejar sobre como ha empezado el año. Este mes de enero ha sido bastante divertido. En su mayoría, porque las marcas se han echado las manos a la cabeza ante el gran anuncio de Mark Zuckerberg durante la segunda semana de mes.

La noticia se ha compartido mucho y Facebook actualizará nuevamente su algoritmo con efectos negativos para las páginas.

Como a mi me gusta todo esto, y además soy un gran fan de Regreso al Futuro, me he imaginado volviendo atrás en el tiempo como Marty McFly, porque eso es prácticamente lo que nos pasa ahora con Facebook. Estamos volviendo atrás en el tiempo. Os explico.

¿Cuál es el razonamiento de este cambio?

Zuckerberg quiere que Facebook sea una plataforma que ayude a conectar personas entre si. Otra vez. Quiere volver a sus raíces. A las razones que le llevaron a crear la red social.

Después de leer la publicación muchas veces, y de consultar entrevistas y artículos del jefe de producto de su News Feed, Adam Mosseri, estoy convencido de que Facebook no quiere ser una plataforma de distribución de contenido. Y ya me estoy adelantando.

Como sabemos, Facebook es uno de los mayores editores de contenido del mundo. Lo cual es extremadamente raro para una empresa que no crea su propio contenido. Eso se debe a que tanto tú como yo, y todos aquellos que utilizamos Facebook, estamos creando constantemente ese contenido.

Lamentablemente, distribuir contenido en Facebook no nos convierte en poseedores de una plataforma propia como podría ser el caso de una página web. Ni siquiera eres el dueño de la audiencia. Lejos de eso, tienes que pensar en Facebook como una casa de alquiler. Has vivido en ella, la has decorado, pero no eres el propietario. Y por eso, después de pensarlo, decides mudarte.

Por lo general esto es un ejemplo que podríamos aplicar a lo que está pasando. Para los que decidan mudarse de plataforma, estoy totalmente convencido de que sabrán qué apostar y dónde hacerlo, Twitter, Instagram, YouTube como redes sociales, e incluso otros canales como email, orgánico, e incluso directo.

El peligro aquí se basa en poner todos los esfuerzos en uno. Por eso, para los que hemos decidido quedarnos en Facebook, el futuro no es tan malo como nos quieren pintar. Sólo hay que adaptarse, probar, analizar, volver a probar, y saber jugar tus cartas.

“Supongo que no estáis preparados para esto. Pero les encantará a vuestros hijos”. – Marty McFly

Durante años he estado leyendo muchos artículos en los que se cita a Facebook como una plataforma de pago. Puede que sea ahora cuando lo hayan hecho más obvio porque no todas las publicaciones de página desaparecerán del News Feed, sólo las de contenido orgánico.

¿Por qué? Para luchar contra las fake news, contra el contenido de clickbait, y en general contra todo aquello que no aporte un valor significativo al usuario. Un valor positivo. ¿Cómo lo van a hacer? De momento esa es la incógnita, pese a que se haya hablado de que será la audiencia la que establezca qué páginas son fiables y cuáles no. Tiene que haber algo de razonamiento estratégico detrás.

Lo que hay que tener claro, y yo personalmente es en lo que más convencido estoy, es que este cambio responde al hecho de que Facebook se está quedando sin inventario de anuncios y por eso necesitan que sean más caros. Habrá más competencia con menos inventario. El desafío de ahora es ver quién es realmente bueno en Facebook. Y no me refiero a ser bueno en pagado.

Nuevo algoritmo, ¿qué podemos hacer?

No voy a desglosar exactamente cuáles son los cambios y qué significan, porque ya han sido cubiertos por los principales medios. Lo podéis leer en el New York Times, en Mashable y en Digiday entre otros muchos. También hay un podcast muy interesante de Michael Stelzner de Social Media Examiner en el que analiza los cambios del algoritmo y propone algunas posibles soluciones.

  1. Frecuencia y tipología: si pones muchos recursos en una estrategia orgánica tal vez sea el momento de analizar si la frecuencia de posteo y la tipología de publicaciones es la correcta,
  2. No al clickbait: el algoritmo de Facebook es inteligente pero también es previsible y el clickbait aunque gusta a los usuarios porque hacen click, crea una experiencia de usuario negativa en la mayoría de casos. Y según Zuckerberg, es eso de lo que quieren huir.
  3. Interacciones: crea contenido orgánico que haga que tu publico interactúe entre si. Facebook nos está diciendo que no se trata solamente de nosotros solos. Tus seguidores necesitan tener conversaciones reales entre ellos. Porque si, Facebook sabe como identificarlas. Obvio.
  4. Videos en directo: Facebook ya no va a priorizar los vídeos grabados que promueve la que han denominado “observación pasiva“. Unido a lo anterior, se trata de que comenten el vídeo y seamos capaces de darles una respuesta.
  5. Chatbots de Messenger: han existido durante mucho tiempo pero no les hemos prestado la atención que merecían. Tal vez sea el momento ahora que Messenger se ha posicionado como el nuevo canal de distribución de contenido mediante el que podemos generar contenido en un entorno privado, personalizando el mismo.
  6. Grupos: los grupos han demostrado que las personas interactúan más en espacios cerrados en los que el contenido es afín a ellos. Sin duda alguna, la creación de los grupos mejorará el engagement de las publicaciones, y será una vía para conseguir involucrar a la audiencia correctas.
  7. Contenido de calidad: suena a sentido común pero podría decirse que es la mejor manera de mantenernos por encima de los cambios. Pensemos en que si estos se están llevando a cabo para promover la interacción y el bienestar de los usuarios, ¿por qué no comprometernos en generar contenido atractivo, de calidad, que provoque una conversación autentica y una distribución más viral?

A las personas se las conquista con acciones que les hagan sentir, con emoción, con una historia de la que ser parte. Nadie sabe exactamente cuál será el impacto de estos nuevos cambios, pero lo que si tenemos claro todos es que tenemos que conseguir que nuestra audiencia se conecte e interactúe entre si. Facebook está cambiando, y con ello, también nuestra forma de ver las redes sociales. O eso espero.